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Descripción:

Poema de mío Cid : edición facsímil del manuscrito de Per Abbat, 1207.-- Madrid : Taberna Libraria, 2007.-- 2 v. ; 28 cm. C

El "Cantar de Mío Cid" ( "La Canción del Cid") es el primer poema épico de la literatura española que se conserva en su totalidad y también el primero escrito en lengua romance en la Península Ibérica. Narra las hazañas de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, que vivió bajo el reinado de Alfonso VI de Castilla, rey que le envió al exilio en 1081.
Solamente se conserva una copia realizada en el siglo XIV, lo que se puede deducir por la letra del manuscrito, a partir de otra que data de 1207 y que fue llevada a cabo por un copista llamado Per Abbat, que transcribe un texto compuesto probablemente pocos años antes de esta fecha. En el siglo XVI se guardaba en el Archivo del Concejo de Vivar. Y después se sabe que estuvo en un convento de monjas del mismo pueblo. Ruiz de Ulibarri realizó una copia manuscrita en 1596. Don Eugenio Llaguno y Amírola, secretario del Consejo de Estado, lo sacó de allí en 1779 para que lo publicase Tomás Antonio Sánchez. Cuando se terminó la edición, el señor Llaguno lo retuvo en su poder y pasó más tarde a sus herederos. Después pasó a Pascual de Gayangos y durante ese tiempo, hacia 1858, lo vio y consultó Damas-Hinard. Posteriormente fue enviado a Boston para que lo viera Ticknor. En 1863 ya lo poseía el primer marqués de Pidal, quien lo había adquirido por compra, y estando en su poder lo estudió Florencio Janer. Finalmente, y antes de su custodia en la Biblioteca Nacional de Madrid, a cuyas colecciones accedió por compra el 20 de diciembre de 1960) lo heredó Alejandro Pidal y en su casa lo estudiaron Vollmöller, Baist, Huntington y Ramón Menéndez Pidal.
Se trata de un tomo de 74 hojas de pergamino grueso, al que le faltan tres, una al inicio y dos entre las hojas 47, 48 y 69, 70. Otras 2 hojas le sirven de guardas. En muchas de sus hojas hay manchas de color pardo oscuro, debidas a los reactivos utilizados ya desde el siglo XVI para leer lo que, en principio, había empalidecido y, después, se hallaba oculto a causa del ennegrecimiento producido por los productos químicos previamente empleados.   De todos modos, el número de pasajes absolutamente ilegibles no es demasiado alto y en   tales casos, además de la edición paleográfica de Menéndez Pidal, existe como instrumento   de control la copia de Ulibarri del siglo XVI y otras ediciones anteriores a la de Pidal.
Las letras mayúsculas tienen en su interior dos rasgos paralelos, detalle que era común a     finales del XIII y todo el siglo XIV. Otros detalles que tienen en cuenta los investigadores para situar el manuscrito en el siglo XIV son que el amanuense emplea mucho la y (en   palabras como myo, rey, yr), inusual en documentos de la primera mitad del siglo XIII y    muy común en el XIV y XV y que utiliza la v como inicial de palabra en lugar de la u (en palabras como valer, vno), así como el uso de Gonçalo, Gonçalez en lugar de Gonçalvo, Gonçalvez.
El manuscrito es un texto seguido sin separación en cantares, ni espacio entre los versos,    los cuales se inician siempre con letra mayúscula.

Título: Poema del mio Cid
Copyright: Biblioteca Tomás Navarro Tomás del CSIC
Poema del mio Cid