Ricardo Orueta y su pasión por la fotografía

9 de junio, 2016

 
Imagen de Ricardo Orueta

Título: Ricardo Orueta y su pasión por la fotografía
Locución: Raquel Ibáñez González y Mª Rosa Villalón Herrera
Texto: Raquel Ibáñez González, Mª Rosa Villalón Herrera
Fecha: 9 de junio de 2016
Duración: 7:25 minutos
Descargar Mp3






Este es un podcast de la Biblioteca Tomás Navarro Tomás. Para más información podéis conectaros a la página de la Web de la biblioteca http://biblioteca.cchs.csic.es/podcast/.

Ricardo Orueta y su pasión por la fotografía

No sería posible conocer la figura de Ricardo Orueta sin destacar su vinculación al Centro de Estudios Históricos (CEH) y su dedicación a la fotografía, actividad que desarrolló a lo largo de su vida profesional y personal. El Archivo del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC (ACCHS), integrado en la Biblioteca Tomás Navarro Tomás, conserva gran parte de su legado, a partir del cual se puede conocer su vida política como Director General de Bellas Artes, a través de su correspondencia, y su faceta investigadora, gracias al archivo fotográfico y a sus trabajos publicados e inéditos.

Elemento arquitectónico decorativo Comenzó a trabajar en el Centro de Estudios Históricos (CEH) en 1911 y desde su llegada se puso a las órdenes de Manuel Gómez-Moreno, director de la Sección de Arqueología. Orueta le acompañó en muchas de sus campañas, como las de Mérida y Cádiz, trabajando con él en la toma y revelado de fotografías. Posteriormente, pasó a ser colaborador científico de la Sección de arte dirigida por Elías Tormo. José Moreno Villa, amigo de Orueta y compañero en el CEH, en su autobiografía La vida en claro1 explica cómo fueron sus primeras incursiones en el trabajo de campo de la mano de Gómez-Moreno: "A los pocos días comenzamos Orueta y yo a recibir lecciones de este maestro […]. Hice muchas excursiones con Gómez-Moreno. Dibujé capiteles y zapatas, hice fotografías y tomé cantidad de apuntes".
Las memorias de los años 1912-1913 de la Junta para la Ampliación de Estudios (JAE), recogen el trabajo realizado por el investigador con el fin recopilar documentación fotográfica y textual para el inventario y catalogación de esculturas. Así, por ejemplo, se mencionan sus aportaciones en la ilustración de los libros de Elías Tormo sobre Jacomart o del suyo de Pedro de Mena.

Elemento arquitectónico decorativoAños más tarde, en 1931, cuando fue nombrado Director General de Bellas Artes, impulsa la creación en el CEH de un gran fichero fotográfico, el Fichero de Arte Antiguo, para inventariar y registrar las obras de arte que forman nuestro patrimonio. Este hecho, demuestra la preocupación de Orueta por la custodia y salvaguarda del patrimonio histórico y la importancia que concedió a la fotografía como herramienta de apoyo para la investigación. Uno de los objetivos de la formación del fichero era la publicación de los inventarios realizados.
En 1932 aparecieron los dos volúmenes de Monumentos españoles en los que, por provincias, se da noticia de todos los edificios que han obtenido la declaración oficial de monumentos nacionales, arquitectónico-artísticos e histórico-artísticos. Los recursos que no se invertían en las publicaciones se empleaban en aumentar los fondos fotográficos. Con el paso del tiempo el Fichero siguió creciendo, sobre todo por los trabajos de los distintos investigadores que pasaron por las Secciones de Arte y Arqueología y posteriormente, por el Instituto de Arte Diego Velázquez.

Las fotografías de Orueta se incluyen en el denominado Archivo Manuel Gómez Moreno–Ricardo Orueta que recoge los documentos generados y utilizados por estos dos investigadores y otros colaboradores del CEH. Está formado por negativos y positivos en placas de vidrio y soportes plásticos, además de copias en papel, postales, anotaciones y las cajas originales de los materiales fotográficos. Su volumen es de aproximadamente 23.000 negativos y positivos en placas de vidrio de gelatino-bromuro, de diferentes formatos: 9x12 cm., 10x15 cm., 13x18 cm., y formatos estereoscópicos: 6x13 cm. y 4,5x10,5 cm. También encontramos cerca de 8.000 negativos y positivos en soporte plástico de nitrato de celulosa que recogen los mismos temas y formatos que las placas de vidrio. Además 5.000 copias de gelatina en papel obtenidas por procedimientos de revelado físico (ennegrecimiento directo) y revelado químico, que se incorporaron a la colección general del Archivo Fotográfico.

Algunas de estas imágenes fueron utilizadas para ilustrar las obras más relevantes de este autor como Vida y obra de Pedro de Mena y Medrano (1914), Escultura funeraria en España: provincias de Ciudad Real, Cuenca y Guadalajara (1919), Berruguete y su obra (1917) o La escultura del siglo XI en el claustro de Silos (1930).

A la serie de fotografías vinculadas a los trabajos de Orueta en el CEH, debemos añadir las producidas en su faceta de fotógrafo aficionado. En ella se incluyen fotografías de Málaga, sus retratos y los de sus familiares y amigos, las que realizó en la Residencia de Estudiantes donde vivía o las de las excursiones promovidas por el CEH. Se trata de un numeroso grupo de instantáneas que reflejan la vida estudiantil: actividades deportivas, representaciones teatrales, reuniones informales, cursos de verano y retratos de alumnos y profesores.
El amor de Orueta por la fotografía le lleva a aumentar los conocimientos en su uso y a experimentar con máscaras, retoques, procesos de revelado y los primeros procedimientos de color, los autocromos. De nuevo José Moreno Villa así lo cuenta en su autobiografía en la que hace referencia a la personalidad del investigador y sus aficiones: "Su cuarto daba risa. Vivía estrechamente entre muebles viejos de su padre, desbarnizados y astillados, máquinas y ampliadoras de fotografías […], cubetas para revelar y alambres cruzados en todas direcciones para llevar por las noches el foco eléctrico adonde le conviniera". Estas experiencias podemos verlas plasmadas en las fotografías que realiza Orueta para fundamentar sus investigaciones. Desde finales del siglo XIX, con el desarrollo de la técnica fotográfica, su uso se extiende entre los investigadores, ya que les permitía deslocalizar la observación de sus objetos de estudio, haciendo un análisis más exhaustivo, basado en la evolución en el tiempo y la comparación con otros elementos. Estos principios recalan en Orueta, haciendo de la fotografía, no solo una pasión, sino un método de trabajo que se materializa en la creación del Fichero de Arte Antiguo y que ha seguido vigente hasta nuestros días en el ámbito de la investigación.

Para más información sobre el Archivo de Ricardo Orueta pueden consultar la página web de este fondo y el panel de Pinterest de su archivo que reúne material de trabajo, fotografías y correspondecia.