Acerca de Terán Álvarez

Reseñado por: Antonio Abellán García (CV)

Instituto de Economía, Geografía y Demografía (IEGD-CCHS-CSIC)

Publicaciones en DIGITAL.CSIC

Fecha: 10/09/2012

Obra de referencia: Eduardo Martínez de Pisón y Nicolás Ortega Cantero (eds.): Manuel de Terán, 1904-1984, geógrafo. Madrid, Publicaciones de la Residencia de Estudiantes y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Científicas, 2007, 437 p. ISBN: 978-84-95078-55-4.

Semblanza

“La injusticia de los doblemente castigados a vivir en la pobreza y en la fealdad les priva del derecho a disfrutar de lo bello”. Apuntes de clase (Universidad Complutense), 1970. Facilitada por Antonio Abellán.

1. Manuel de Terán Álvarez, geógrafo, profesor, investigador, maestro.

2. Nacimiento: Madrid, 28-10-1904; Fallecimiento: Madrid, 7-5-1984.

3. Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Madrid, Sección Historia, 1925. Grado de Doctor en 1927.

4. Trayectoria profesional. Manuel de Terán se incorporó en 1923 como docente al Instituto Escuela de Madrid, por indicación de Claudio Sánchez Albornoz. Desde el principio de su magisterio complementó la docencia en aula con su entusiasmo por las visitas y excursiones, práctica pedagógica esencial en el espíritu de los institucionistas. En esta etapa se inició su vocación como geógrafo. Tras la guerra civil continuó su labor docente en institutos de enseñanza media (Isabel la Católica y Beatriz Galindo, de Madrid); entre 1942 y 1951 fue profesor ayudante de prácticas en la Universidad. En 1951 obtuvo la Cátedra de Geografía de la Universidad de Madrid hasta que se jubiló en 1974.

Su labor de investigación científica se desarrolló en el Instituto de Geografía Juan Sebastián Elcano, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, al que se incorporó en los años cuarenta y del que acabó siendo director. Su producción científica se transmitió fundamentalmente a través de la propia revista del instituto “Estudios Geográficos”, fundada en 1940, y que alcanzó gran prestigio bajo su dirección.

Desde su magisterio en la Universidad y en el CSIC, Manuel de Terán cimentó sólidamente las bases de la ciencia geográfica española y creó una fecunda escuela de geógrafos. En 1977 fue elegido miembro de la Real Academia Española, y en 1980 de la Real Academia de la Historia.

5. Principales aportaciones a la Geografía. Terán consolidó la geografía moderna en España. Su mayor preocupación intelectual fue la búsqueda de una lógica y una ética, una concepción racional del mundo ante el que el hombre se sitúa. La Geografía fue para Terán la ciencia del paisaje, donde la naturaleza se encuentra con la cultura, los modos de vida y las actividades económicas. Estudió la relación entre lo particular y lo general, los condicionantes de la instalación, acomodación y operación del hombre en su entorno, bajo un prisma de racionalismo sistemático e historicista. Sus trabajos sobre geografía general y regional de España son una referencia en la geografía española. Codirigió con Solé Sabarís la Geografía de España y Portugal (Ed. Montaner y Simón), un hito en la geografía española; posteriormente aparecerían la Geografía Regional de España y la Geografía General de España, ambas en Ariel.

Su estudio sobre concepto y método (la causalidad en Geografía Humana) es una referencia obligada. La investigación en Geografía Urbana iniciada por Terán marcó una tendencia seguida posteriormente por muchos discípulos. El paisaje urbano es el resultado de un proceso histórico, la consecuencia de la actuación de una serie de condicionantes, sociales y funcionales, sobre el espacio en cada momento histórico.

Pero sobre todas las aportaciones escritas destacó su cualidad de maestro y formador de investigadores. Personalidad de gran hondura y notorio encanto personal, infinitamente respetuoso y afable, ejerció este magisterio a través de la conversación, la hospitalidad, el consejo y la orientación; siempre con mano firme y gesto suave, lanzaba ideas y preguntas que espoleaban la inteligencia de los discípulos, estimulando su interés por nuevos enfoques y fuentes, y respetando al extremo la libertad e individualidad de cada uno. La calidad del magisterio de Terán fue científica, pero también intelectual y moral, basada en una amplia cultura.