Acerca de Ramón Carande

Semblanza

“Para mí nunca terminará la tragedia de la guerra civil española. Mutuamente nos hemos matado a mansalva y esto es algo que jamás podremos justificar”

(Ibidem) en: Luis Perdices de Blas y Thomas Baumert, coords., La hora de los economistas, Madrid, Ecoobook, 2010, p. 46.



Ramón Carande y Thovar (Palencia, 1887 – Almendral, Badajoz, 1986)

Historiador y economista español, considerado como autoridad en la historia económica española. Su obra es referencia obligada en los estudios sobre fiscalidad y hacienda en España y América durante los siglos de la Edad Moderna. Hijo de un abogado, cursó estudios de bachillerato en Santander y estudio en el colegio marianista de Paris en 1900 y 1901. Se licenció en Derecho en la Universidad Central de Madrid donde se doctoró en 1910 con una tesis titulada Notas para un estudio sobre el trabajo, defendida en 1910, y publicada más adelante, con el título de Notas para un estudio de la naturaleza económica del trabajo (1916). Durante su estancia en Madrid vivió en la Residencia de Estudiantes, cuando esta institución ocupaba su sede de la calle Fortuny, y colaboró con Eduardo de Hinojosa, Antonio Flores de Lemus y Francisco Giner de los Ríos. Sus relaciones con el Instituto Libre de Enseñanza fueron solidas, haciendo amistad con Benito Pérez Galdós, José María de Pereda, Marcelino Menéndez Pelayo, y Gregorio Marañón. Becado por la Junta de Ampliación de Estudios, entre 1911 y 1914 desarrolló estudios de economía en Múnich, Viena, Londres y Berlín, donde de la mano de Gustav Schmoller y Werner Sombart se orientó a la investigación en Historia Económica. Tras su regreso a España ocupó la cátedra de Economía Política y Hacienda Pública de la Universidad de Murcia (diciembre de 1916). También fue decano de esta misma universidad pero en 1918 solicitó traslado a la Universidad de Sevilla de la que también llegaría a ser rector entre 1930 y 1931. Fue en Sevilla donde inició importantes investigaciones en el Archivo General de Indias y continuó viajando a Berlín donde se relacionó con los más importantes economistas de la época. En 1926 publicó su primer trabajo importante en el campo de la Historia económica: Sevilla, fortaleza y mercado, en la revista Anuario de Historia del Derecho Español, dirigida por Claudio Sánchez Albornoz y de la que también fue co-fundador.

Durante la dictadura de Primo de Rivera tuvo problemas políticos que le obligaron a abandonar el puesto de rector de la Universidad de Sevilla. Tras la proclamación de la Segunda República Española, en 1931, reside en Madrid y ocupa una plaza en el Consejo de Estado, llamado por Niceto Alcalá Zamora. Manuel Azaña quiso nombrarle ministro de Industria y Comunicaciones pero Ramón Carande no aceptó el cargo por considerar que al no ser diputado no le correspondía formar parte del Gobierno. Participó en el movimiento pedagógico renovador de la Institución Libre de Enseñanza, contribuyendo también, como miembro de la Unión General de Trabajadores (UGT), a la fundación de un aula para obreros en la Casa del Pueblo. Trabajó como asesor del Banco Urquijo y fue consejero de la Compañía de Caminos de Hierro del Norte, del Ferrocarril Tánger-Fez y de la Compañía Arrendataria del Monopolio de Petróleos Sociedad Anónima (CAMPSA). Al estallar la Guerra civil española en 1936, su casa de Sevilla fue ocupada, desapareciendo tres mil manuscritos y numerosos resúmenes que había redactado durante sus investigaciones. Al finalizar la contienda, Ramón Carande, que había pertenecido a la Agrupación al servicio de la República, fue víctima de represalias y apartado de su cátedra de la Universidad de Sevilla hasta que pudo reanudar su actividad docente en 1944. A su regreso a Sevilla inició una intensa labor de investigación y escribió su obra más famosa y pionera de la historia económica en España, la trilogía Carlos V y sus banqueros. Desempeñó algunos cargos públicos durante el primer Franquismo, como el puesto de consejero nacional de Falange Española Tradicionalista y de las Juntas Ofensivas Nacional-Sindicalistas (FET y de las JONS), y en 1942 se incorporó a la sección de Hacienda del Instituto de Estudios Políticos. En 1949 fue elegido académico de número de la Real Academia de la Historia, con un discurso sobre El crédito en Castilla en el precio de la política imperial. Gracias a su esfuerzo en el estudio de la dimensión histórica de la economía, mediante la utilización de nuevos sistemas de análisis proyectados sobre las fuentes documentales originarias, Carande consiguió mostrar por primera vez, de modo sistemático, la compleja realidad de la economía y la hacienda de la España de los siglos XV y XVI, contribuyendo de un modo decisivo a forjar las bases historiográficas de la ciencia económica contemporánea. Entre sus obras hay que destacar varias traducciones de obras de Pierre Tourtoulon (Los principios filosóficos de la historia del derecho, 1909) y de Mikhail Ivanovitch de Tougan-Baranouskii (Los fundamentos teóricos del marxismo, 1914) así como La encrucijada mercantilista (1943), La hacienda real de Castilla (1949), El crédito de Castilla y el precio de la política imperial (1949), La economía y la expansión de España bajo el Gobierno de los Reyes Católicos (1952) y La huella económica de las capitales hispano-musulmanas (1949), entre tantas otras. Doctor "honoris causa" por las Universidades de Lille (1960), Colonia (1969), Complutense de Madrid (1977), Valladolid (1983) y Salamanca (1983), fue nombrado Hijo predilecto de Andalucía en 1983. Una residencia de estudiantes de la Universidad de Sevilla ("Rector Ramón Carande") lleva su nombre, así como un instituto de bachillerato donde el propio Carande instituyó un premio de investigación escolar. Fue nombrado también Cartero honorario por la Sociedad Estatal de Correos y Telégrafos en 1984. En 1985 recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales, “por ser un universitario ejemplar de singular espíritu humanista y plena entrega a la investigación rigurosa” (http://www.fpa.es/es/tratarAplicacionPremiado.do). Actualmente la Asociación Española de Historia económica otorga un premio Ramón Carande a jóvenes investigadores.

Ramón Carande y Thovar falleció el 1 de septiembre de 1986 en la localidad extremeña de Almendral, a la que se había trasladado con sus familiares. Fue enterrado en el cementerio de Almendral, Cortijo de “Capela”, en Extremadura, provincia de Badajoz.